Descubre los 5 métodos de ahorro más funcionales

Ahorrar resulta una de las tareas más difíciles para muchas personas, requiere de organización, disciplina, planificación y sobre todo fuerza de voluntad.

El tener una cuenta de ahorro tiene diversas ventajas. En primer lugar, representa una tranquilidad para las personas, al saber que se cuenta con cierta cantidad de dinero para emergencias o imprevistos que sean difíciles de cubrir en un momento dado.

También es una manera de alcanzar ciertas metas, que requieren de una suma de dinero, que en un solo mes no se podría conseguir. De cualquier manera, siempre es bueno mantener unos ahorros. Si esta tarea se dificulta, aquí te mostraremos cómo lograrlo sin muchos problemas.

El método del sobre

Anteriormente a la era digital, las personas recibían el dinero en pequeños sobres con la cantidad ganada en una jornada laboral. Una manera de ahorrar entonces era marcar diversos sobres con una cantidad de dinero necesaria para cubrir ciertos gastos como: pago de alquiler, colegio, etc.

Esta manera de ahorrar suele ser muy efectiva, ya que tienes una meta clara establecida y un área destinada para poder cumplirla. Diseña tus propios sobres, escribe la cantidad de dinero a reunir y el motivo del mismo, con cada pago a fin de mes, ve guardando una parte de tu sueldo dentro.

Una posible desventaja es el tener el dinero en efectivo, puesto que podrías ser víctima de robo. En estos casos es mejor contar con un respaldo. La póliza de seguro de pertenencias ofrecido por Amex ofrece una amplia cobertura en estos casos, pudiendo cubrir las pérdidas por robo en dinero físico y de objetos de valor.

El método de las 52 semanas

Una forma de ahorro bastante efectiva, pero que no se adapta a todo el mundo. Se trata de guardar cada inicio o fin de semana, la cantidad de dinero equivalente al número de semanas que pasan, es decir, la semana 1, se guarda 1 dólar, por ejemplo, la semana 2, 2 dólares y así sucesivamente.

Al terminar la semana 52, tendrás la cantidad de 1.378 dólares reunidos. La dificultad de este método es que debes de percibir ganancias superiores a la cantidad máxima a guardar. Se complica para las personas que cobran quincenal o mensual, pero se puede ajustar según cada persona.

El método 50 / 30 / 20

Es uno de los más conocidos y fáciles de implementar, ya que no requiere de una gran planificación estratégica. Aunque va dirigido a personas cuyos ingresos son superiores a la media.

  • Se trata de dividir el sueldo en tres partes, donde la primera, equivalente al 50%, estará destinada a cubrir los gastos mensuales, pago de servicios, comida, pasaje, servicios, etc. 
  • El 30% se destinará para cubrir otros gastos, e imprevistos, como algunos gustos o pagos no recurrentes.
  • El 20% restante será destinado por completo al ahorro. 

Como se puede observar, la mitad del ingreso debe cubrir el total o la mayoría de los gastos de la persona. Los valores se pueden ajustar, pero, lo ideal es mantener el ahorro en un 20%.

El método Kakebo

Este método quizás es el más complicado de todos, principalmente porque requiere un control de todos los gastos. Básicamente se trata de llevar una contabilidad de vida bien definida.

Fue creado por Motoko Hani, quien planteó que la mejor forma de ahorrar, es conocer cada detalle de tus finanzas. Para lograrlo deberás de contabilizar todos tus gastos, desde los más básicos como hogar, luz, agua, comida, hasta los más pequeños, un café los domingos, compra de ropa, viajes, absolutamente todos.

Luego deberás de organizarlos por prioridad, recurrencia y cantidad. Al conocer todos tus gastos, podrás tener una idea clara de cómo distribuir tus ganancias.

Método de ahorro y previsión

Es un método sencillo que básicamente consta de establecerse un salario propio, por debajo de los ingresos reales percibidos. Este salario debe poder cubrir los gastos mensuales en su totalidad, el dinero restante, se destinará a un fondo de ahorro.

Este método aplica muy bien en personas con ingresos variables, ya sea por un emprendimiento u trabajos por fuera del horario laboral, los cuales pueden alimentar ese fondo de ahorros.